UN RECUERDO
Estoy
sentada viendo la cortina mecerse, las moscas que vuelan y chocan con algo
invisible, el sol entrando a la casa y lo único que pienso es que no quiero
estar aquí, me gusta el sol porque me pone feliz pero no me gusta el calor la sensación
de sudor, el aire caliente que se respira en todo momento, ese aire que quema
cada vez que pasa por la nariz, odio las moscas y su molesto sonido, pero lo
que mas odio es sentirme egoísta por pensar así cuando mi mamá se ve tan feliz
y relajada, ella siempre es feliz cuando esta con su familia. Me pregunta como
estoy y yo solo puedo sonreír y decirle que estoy bien que solo vine por un vaso
de agua, con solo pensar en decirle lo mal que me siento aquí mi corazón se
rompe, porque yo se que a pesar de que se esté divirtiendo no lo pensaría 2
veces en tomar nuestras cosas e irnos a nuestra casa, aunque al hacer eso ella
sea la que este triste, así que solo me le sonrió con el vaso en la mano le
beso la mejilla y me voy de nuevo a la ventana. Cuando me vuelvo a sentar trato
de pensar en mi casa y mi pieza, en mis hermosas cortinas que pueden dejar tan
oscura mi pieza que al bajarse pensaría que es de noche también pienso en lo
frescas que son y lo mucho que me protegen del sol, en mi pueblo y lo fresco que
es con la brisa del mar y lo feliz que soy estando allí.
Mientras
pienso todas esas cosas casi logro sentir esa brisa fresca entrando por mi
nariz y reemplazando al aire caliente de aquí.


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